• Estefanía Mendiburu

La experiencia de Taverna

Se han ganado la buena reputación que tienen. Sí, es necesario hacer una reservación y sí, todos los días se llena, pero con justa razón.



Tiene apenas cinco meses de vida y varios conocidos ya me lo venían recomendando. Está en la calle de General Prim, en la Juárez. De afuera la apariencia es bastante sigilosa, pero el interior está lleno de concepto. Me saltaré algunas cosas obvias sobre la temática y entro de lleno a la experiencia de inicio a fin.


Reservación: Es sugerible. En el breve tiempo que estuve en la salita de espera para pasar, no llegaron personas que no tuvieran reservación. La hostess en la entrada siempre estuvo súper movida entre llamadas, organización y manejo de temas con (supongo) proveedores. Nosotros hicimos reservación via WhatsApp, pero también están en OpenTable. Les sugiero WhatsApp porque OpenTable muestra menos disponibilidad. Por WA responden rápido y aunque el tono pudiera ser un poco más cálido, dan información precisa.


Tip para Taverna: Especifiquen en dónde quieren estar --bar o restaurante. Nunca me dijeron que me había esta distinción y terminé con una reservación en bar, cuando yo quería ir al área de restaurante.


Recepción: Todo muy bien. Te dejan entrar hasta que es tu hora, no antes. Tienes 10 minutos de tolerancia. Si llegas a restaurante, no tienes que atravesar todo el lugar, pero en algunos lugares de bar, sí atraviesas todo el lugar.


El lugar: Padrísimo, me encantó. Siento que el concepto lo tienen aterrizado, pero falta pulirlo. Los muros con look traqueteado, las velas derretidas por todo el lugar, los elementos decorativos, todo juega parte de la idea. Sin embargo, hay zonas bien iluminadas y otras en donde no había luz. Cuando digo que no había luz, me refiero a que estuve cerca de prender la linterna del celular para ver bien qué me estaba comiendo. Hay unas máscaras populares mexicanas cerca del baño que no sé cómo encajan con el esto del mood, pero bueno.


La música es europea, entre jazz, bossanova, y una mezcla medio nostálgica. De esto no me quejo, pero podría recomendar bajar el volumen un poco. Tengo alma de señora de 70, entonces tal vez esto es sesgado. Los muebles juegan mucho en la decoración y feeling visual de la atmósfera. Los sofás comodísimos para recargarte (y tal vez quedarte dormido). No sé si son ideales para andar copeando con tus amigos, porque tienes que alcanzar la mesa a distancia cada vez que tomas o dejas tu vaso. En general, le pongo un 8 a quien haya decorado. Se esforzó en que se viera divino, pero no sé si pensaron mucho en la experiencia de consumo de alimentos y bebidas. Pensé que los baños serían más interesantes, pero no. Simplemente son baños mixtos y ya.


Tip para Taverna: ¿Qué tal poner velas para iluminar las mesas que están frente a una de las salas del bar?. Las mesas de restaurante están súper bien iluminadas. Entiendo que el tema "bar" solicite luz más tenue, pero no al grado de no poder apreciar mi copita de Pomelo Fizz.


La comida: Aquí se ganaron mi admiración y esta es la razón por la que los he estado recomendando con amigos y familiares. La comida está riquísima. Felicitaciones al chef. Las entradas y costillas que probamos, muy ricas y creativas. El staff de cocina es un chingón y creo que es la razón para su éxito a largo plazo. La calidad de ingredientes, sazón, propuesta, todo muy bien. No probé cocteles porque no me apetecían en ese momento, pero seguro a la siguiente pediré para conocer mejor.


Tip para taverna: En mesas de bar, las mesas son demasiado chiquitas. Con dos entradas ya se llenó la mesa y aparte ponen plato para dejar servilletas. Un plato es mal servilletero. Vean la manera en reducir el espacio que toman los elementos, porque se vuelve incómodo. Las mesas del restaurante las vi muy vastas en el tamaño, entonces busquen elevar la experiencia del bar que consume alimentos, que por lo que vi, eran todos.


El servicio: Muy bueno igual. Noté que nuestro mesero recogía órdenes y alguien más nos traía el plato. Todo muy bien coordinado. Lo que les respeto mucho es que sepan sobre la comida y puedan resolver dudas para quienes no manejamos algunos términos. Creo que el staff de servicio igual se pone a la altura.


Precio: Pensé que iba a ser elevado. La verdad no investigamos mucho sobre el precio antes de ir, pero nos preparamos para gastar algo considerable. Honestamente los precios no se me hicieron caros. Entradas de 3 piezas en aprox. 150 pesos y platillos para compartir en 550. Entonces, por 400 o 500 pesos por persona, se puede ir a comer rico y diferente. Si no toman alcohol, entonces en unos 400 pesos les sale más que bien.


En general: Reserven y especifiquen si quieren que los sienten en bar o en restaurante. Vayan, coman rico, tómense unas fotitos coquetas en el lugar. Vayan con su date, pareja o con amigos, en todo caso funciona muy bien. Muy buena experiencia de restaurante salvo unos detalles. Lo están haciendo muy bien, Taverna. Sean consistentes con este servicio y estarán del otro lado.

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